Una placa sumergible convierte un tanque existente en un tanque de limpieza por ultrasonidos. Consiste en una carcasa estanca de acero inoxidable que aloja los transductores, se introduce en el tanque y se conecta a un generador externo.
Esta solución suele costar mucho menos que sustituir una máquina y permite trabajar donde un tanque estándar no encaja: recipientes de proceso existentes, tanques integrados en una línea, depósitos mayores que cualquier equipo de catálogo e instalaciones cuyo tanque no puede trasladarse. Las placas pueden montarse en los laterales, en el fondo o en varias caras simultáneamente cuando las piezas son grandes o su geometría impide que el sonido llegue desde una sola dirección.
La estanqueidad total permite mantenerlas sumergidas de forma continua. El dimensionamiento depende del volumen del tanque y de la suciedad que debe eliminarse. Envíenos ambos datos y el material del tanque para calcular la superficie de placa y la potencia del generador necesarias, sin basarnos únicamente en su capacidad en litros.