La serie mecánica es la más sencilla de la gama: un mando giratorio para el temporizador, otro para el calentamiento y un tanque de acero inoxidable. No hay pantalla, programas ni ajustes de configuración. Precisamente por eso algunos talleres la prefieren: cualquier operario puede utilizarla correctamente desde el primer día y no hay electrónica que pueda fallar.
Es adecuada para talleres de reparación, áreas de herramientas y talleres que reciben repetidamente piezas similares, sin necesidad de registrar el proceso ni reproducirlo al segundo. Si necesita condiciones de limpieza idénticas y registradas entre turnos, la serie digital es más apropiada.
Hay distintas capacidades disponibles. Elija según la pieza más grande que deba sumergir, dejando espacio a su alrededor, y no solo según sus dimensiones. Las piezas no deben apoyarse contra las paredes ni sobre el fondo del tanque, ya que la cavitación no puede alcanzar esas superficies de contacto.